El Dolor Crónico Infantil 

Se denomina dolor crónico aquel presente durante al menos 3 meses. Éste supera el tiempo de curación de los tejidos establecidos con lo que desencadena una serie de cambios en los sistemas de señalización y procesamiento del dolor que afectan enormemente a la vida del paciente. Si bien el dolor normalmente está asociado a una enfermedad que lo provoca, el dolor crónico tiene características clínicas propias que le hacen ser considerado una enfermedad en sí misma. Éste es causado por múltiples factores, pero el mal abordaje del dolor agudo es el principal. Por ello, la mejor manera de tratar el dolor es previniéndolo. Para ello hay que entender que el dolor puede causar y causa grabes problemas en la vida del que lo padece. El dolor crónico afecta a todas las esferas del paciente, interfiere en la vida habitual del paciente reduciendo sus capacidades físicas, afectando a sus capacidades cognitivas y limitando la vida social. Además estos pacientes experimentan sensaciones aberrantes fruto del proceso de sensibilización del cerebro, de esta manera duelen partes del cuerpo que aparentemente no tienen lesión, los estímulos no dolorosos como el roce o la presión, la exposición a la luz solar y el frio son experimentados como muy dolorosos y se desarrolla miedo al movimiento, miedo a experimentar dolor…

Como vemos el dolor crónico es un problema muy serio para quien lo padece y para el entorno que sin saber cómo ayudar, integra como suyo esta enfermedad silenciosa. En el ámbito pediátrico, las características son muy similares, no obstante, se debe considerar que fruto de que hablamos de un sistema en crecimiento, el problema puede ser mucho mayor. Desde lo neonatos hasta los adolescentes, todos son capaces de experimentar dolor, y por tanto, éste tiene la capacidad de cronificarse. En los niños el dolor crónico está infra diagnosticado e infra tratado y esto provoca graves consecuencias en los niños. El dolor crónico infantil afecta a las capacidades del niño para realizar actividad física, poniendo en juego el desarrollo físico. Por otro lado, reduce la capacidad de concentración y atención lo que dificulta la presencia en la escuela y las tareas escolares, provocando absentismo escolar, reportado por varias investigaciones. Además, puede mermar la relación con otros niños y con la familia, dificultado la adquisición de competencias sociales esenciales para la vida adulta.

A nivel económico, el dolor crónico infantil supone una enorme carga tanto para los sistemas actuales de salud como para las familias y los pacientes. Desde los constes directos derivados de los tratamientos y las consultas médicas, hasta los costes indirectos derivados de la falta al colegio, reducción de actividades sociales y problemas en la edad adulta.

¿Cómo se desarrolla el dolor crónico infantil?

Para que se desarrolle el dolor crónico normalmente debe precederle un dolor agudo que no se haya resuelto. Según las últimas investigaciones el dolor musculoesquelético mal tratado es la principal causa de dolor crónico en la infancia. Además, el dolor derivado de intervenciones quirúrgicas, procedimientos médicos, procesos oncológicos o traumatismos, son también factores claros de cronificación del dolor infantil. Se está estudiando si los comportamientos del entorno (padres, familiares, amigos) frente al dolor puede favorecer a la cronificación del dolor.

Por todo ello, el control del dolor agudo pediátrico es esencial, es la única forma de poder prevenir su cronificación. Para el tratamiento del dolor crónico infantil, se necesita un amplio equipo multidisciplinar de clínicos expertos en el abordaje de esta enfermedad. En España existen varias unidades especializadas en ello, no obstante, se está lejos de las recomendaciones internacionales.

FUENTE:

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